jueves, 8 de mayo de 2014


Quizá no era amor. Tal vez era esa pequeña necesidad de sentir algo diferente. Algo que cambiara mi vida por un momento.
-¿Qué haces cuando todo te esta yendo mal?


-Me encierro en mi cuarto y lo ignoro.


-Así que has formado un caparazón para esconderte y guardarte 
todo.

-Supongo que si.